Archive for Mayo, 2005

¡Perdimos!

Pues sí. Perros Muertos. Punto.

Me da coraje. Punto.

Aunque fue un buen partido, pero las mismas quejas de siempre. Espero que suceda una de dos cosas:

  1. Que definitivamente me valga queso cómo marquen los árbitros, independientemente de si me golpean o los golpeo y si son o no faltas.
  2. Que los árbitros mejoren en sus apreciaciones y no “discriminen” si uno es alto o bajo, pesado o ligero, fastidioso o tranquilo, etc.

¿Cuál sucederá? :)Ahora, a esperar el sábado o domingo, a enfrentarnos en el Torneo de la Liga a E.K.Y.Z., igual en semifinales. Hay que darlo todo.

En un rato más vamos a semifinales

A las 21h00 jugaremos contra el equipo del Tecnológico de San Juan del Río. Ando algo nervioso, pero espero sobreponerme :) porque si no, me va a costar trabajo adaptarme al juego.

Por lo demás, en cuanto a lo físico, me siento bien. Espero continuar así unos días más, porque independientemente de si ganamos o perdemos, jugaremos de nuevo el jueves por el primer o el tercer lugar, respectivamente, y el domingo jugaremos nuevamente en el torneo municipal, no estoy seguro si cuartos de final o semifinales.

Va a ser una semana interesante y emocionante. A ver qué tal nos va más tarde.

Hoy me encontré con esto en una revista…

Y me causó una risa infinita:

Hackers

¿Será que realmente les interesa? Yo, personalmente, me reservo mi opinión.

¡Estoy harto del spyware y de los virus!

¿Que por qué?

¿Y todavía se lo preguntan? Pues qué bueno que preguntaron, y los que no lo hicieron, de todos modos valdría la pena que siguieran leyendo.

Primero que nada, algunas definiciones, cortesía de Wikipedia:

  • Spyware: Los programas espía o spyware son aplicaciones que recopilan información sobre una persona u organización sin su conocimiento.
  • Adware: El adware es software que durante su funcionamiento despliega publicidad de distintos productos o servicios.
  • Malware: La palabra malware proviene de una agrupación de las palabras malicious software. Este programa o archivo, que es dañino para el ordenador, está diseñado para insertar virus, gusanos, troyanos o spyware intentando conseguir algún objetivo, como podría ser el de recoger información sobre el usuario o sobre el ordenador en sí.

Resulta que el día de ayer por la tarde fui con un amigo para arreglarle su computadora. Es realmente increíble como los ISPs (un ISP es un proveedor de acceso a internet, o “internet service provider”, como Prodigy) no capacitan ni dan ayuda o tips a usuarios “normales” tanto en el uso de la internet como en cuanto a los peligros que pueden aparecer.

Tenía días que me había comentado que su computadora no trabajaba, que no se podía conectar a internet y otras cosas, como la aparición “espontánea” de ventanas con contenido inapropiado (mi amigo tiene 3 hijos, ninguno de los cuales está en edad de ver esa clase de cosas). El caso es que por fin a ver.

“Media hora, una hora a lo más”, me dije. Oh, gran error. Estuve aproximadamente tres horas y media luchando contra las fuerzas maléficas del adware, del spyware y de los virus. Apenas alcanzaba a eliminar alguno cuando otros dos volteaban a verme con sus feas cabezas, riéndose de mis esfuerzos. De repente me sentí como Sísifo, empujando la roca hacia la cima, para ver cómo volvía a caerse.

Después de una investigación al más puro estilo de Sherlock Holmes, pero en esta ocasión sin el Dr. Watson, descubrí que la gente que programa este tipo de software malicioso realmente se exprime el cerebro para ocultar sus bichos y ofuscar a los que nos dedicamos a darles batalla.

Encontré una gran cantidad de referencias a estos programas en los archivos vitales de Windows, de modo tal que si se borra alguno, “automágicamente” se arranca un proceso que vuelve a instalar el mismo software una y otra vez. Eso nos pica el orgullo de un modo que para qué les cuento.

Baste decir que entre el registro de Windows, los directorios “especiales” y cosas instaladas sin el consentimiento del usuario, tardé mucho más de lo que hubiera deseado (eso sí, quitándome la sed con una sabrosa agua de melón), pero al final todo ese “malware” cedió. Ahora la cuestión es, ¿cuánto tiempo logrará estar esa computadora “sana”? ¿Una semana? ¿15 días? ¿Un mes?

Espero que sea más, porque la dejé mejor protegida que el penal de La Palma. Usé un par de programas llamados Ad-Aware y Spybot Search & Destroy (para detección de “malware”), así como ZoneAlarm (para detección de intrusiones y accesos no autorizados desde y hacia internet). También reinstalé una copia del Norton Antivirus perfectamente actualizada, para tratar de evitar nuevamente ataques de virus.

Curiosamente, en casa solamente uso uno, el PC-Cillin, gratuito por parte de Telmex (al menos el primer año de uso), en conjunto con el filtro de Navegación Segura (Enologic). Puedo recomendar ampliamente ambos. El primero conjunta un firewall, un “web trap” para sitios maliciosos (ActiveX y Java applets malintencionados) y un antivirus. El segundo me permite filtrar contenido, permitir o no acceso a “chats” (Messenger, ICQ, etc.) y establecer horarios de navegación, de acuerdo a lo que yo le aplique. Éste último lo instalé porque ahora mis hijos entran a internet como si fuera prender la televisión, y en realidad me preocupa lo que o a quien puedan encontrar en la red, como sitios de racismo, odio, pornográficos y demás, o gente en los chats que puedan querer aprovecharse de ellos.

¿Cuál es mi ventaja al respecto, y que les da ventaja también a ellos? Que mi carrera me ha permitido ver el desarrollo de la red en general, de sus virtudes y defectos, de sus amplias avenidas y sus oscuros callejones, y me es muy fácil decirles por qué o por qué no deben navegar en ciertos lugares, y lo entienden perfectamente.

¿Cuál es la desventaja de la mayoría de usuarios de internet (y a este respecto, de sus hijos)? Que están en una comunidad que no conocen y que piensan que sí. Después vienen las quejas de que internet es malísimo, de que lo único que hay es pornografía, etc. Uno regularmente encuentra lo que busca, así que en realidad no debería haber sorpresas.

¿Mis recomendaciones, como “experto” en la materia? Hay que descargar y mantener actualizados los programas mencionados, así como hacer chequeos semanales buscando spyware, adware y virus, así como mantener monitoreado el uso por parte de los pequeños, para evitar sorpresas desagradables.

Aprovechando el viaje, también me gustaría hacer referencia a otras herramientas que ya no pueden faltar en ninguna casa que cuente con acceso a internet y una PC con Windows. Estas herramientas son Firefox y Thunderbird, las cuales reemplazan práctica e íntegramente a Internet Explorer y a Outlook Express. También, en lugar de usar Office (para los más “radicales”) usar OpenOffice.

¿Por qué las recomiendo? Hay varias razones:

  1. Son de código abierto y libre.
  2. No se requiere pago de licencias de ningún tipo.
  3. Se actualizan constantemente (como ejemplo, Firefox está en la versión 1.0.4, con 3 versiones en el último mes).
  4. No parecen queso suizo (o lo que es lo mismo, es más difícil que entren bichos a la máquina).
  5. No son de Microsoft, ni de ninguna otra compañía.
  6. Existen programas “conectores” (plug-ins) que permiten mucha más personalización.
  7. No le piden nada a los programas comerciales, más bien al contrario (Internet Explorer 7 al fin traerá navegación en pestañas).
  8. Son multiplataforma (Macintosh, Linux, Windows)
  9. ¿Quieren más?

Sí, definitivamente soy un converso a estos programas. Si tan solo hubiera mejores juegos en Linux, cambiaría todo mi entorno.

Cualquier duda, comentario o flamazo es bienvenido, y será respondido.

Ayer nos comió el sol…

Dimos un muy buen partido contra los amigos del CBTis, los cuales iban, y siguen, invictos en el Torneo Municipal.

Hay que reconocer que juegan muy bien y son competitivos, aunque hubo quienes se pasaron de competitivos definitivamente. Yo sé que en el roce del juego casi todo se vale, pero me sigue pareciendo que es mucha mala leche cuando comienzan a ponerles nombres medio altisonantes a los miembros del equipo contrario, y en general comenzar a golpear cuando no pueden detener a uno u otro jugador.

Una cosa que me llamó mucho la atención fue que en cierto momento el jugador que me estaba cubriendo no pudo acercárseme, debido a que lo estaba desplazando con el brazo. Cuando la jugada cambió de dirección, el tipejo me soltó un golpe al antebrazo bastante fuerte (ayer me revisé y tengo el golpe y un rasguño, de los cuales no me di cuenta ahí mismo). El caso es que el árbitro no lo marcó en ese momento. Al terminar el partido, fui a comentarle al susodicho árbritro que por qué no había marcado el golpe. ¿Su respuesta? “Fue un foul intrascendente”. Es la primera vez que escucho eso, y no me quedó más que reír, realmente. Pocas cosas hay en la vida “intrascendentes”, y en un partido de basquetbol, no hay tal cosa como un “foul intrascendente”.

Solo porque uno es un tanto cuanto diferente a los demás (tamaño, peso, actitud), ¿lo hacen menos o más que a los demás jugadores? A eso en otros lados le llaman discriminación.

En fin, que finalmente nos comió el sol de las 4:00pm y aunque habíamos comenzado muy bien, todo se fue al traste. De cualquier modo, no nos rendimos. Aún quedan dos partidos y esperamos tener lo suficiente para ganarlos y pasar a la siguiente ronda.