Archive for Marzo, 2006

Nada últimamente…

Sí, de hecho… No he tenido nada que platicar desde hace días, excepto que he tenido mucho trabajo y muy poco tiempo para hacer mis cosas diarias.

Bueno, sí hay algo que me hicieron notar. El sábado pasaron una película muy “ñoña” en la tele, y mi esposa y yo nos quedamos a verla por completo, aún siendo “para niños” y que terminó cerca de las 11:00pm. En sus palabras, “en 11 años de casados nunca habíamos hecho eso”, principalmente porque la mayor parte de las veces tenemos argumentos sobre qué películas vemos.

Vamos, que a mi me gustan las de acción, suspenso, ciencia ficción y fantasía, y a ella las de comedia, las “rosas” y el suspenso. Al menos coincidimos en una :).

La cuestión es que para ir al cine o rentar una película, siempre es seguro que algo va a surgir. La cosa es mediar, y la mayor parte de las veces vemos lo que nos gusta a los dos, aunque a veces alguien tiene que ceder a sabiendas de que la siguiente oportunidad habrá algo para el otro, lo cual es bueno.

Y, hablando de cine, ¿alguien tiene algunas películas que recomiende? No tanto de cine de arte o culto, puesto que son muy difíciles de conseguir, sino de las más “normales”, para la gente común.

Ojalá quien lea de vez en cuando mis entradas me pueda dejar comentarios al respecto.

¡Saludos y buen inicio de semana!

Después de una infección…

…me toca estar en una fiesta con mis hijos. Justo ahora estoy en medio de la misma, divirtiéndome un poco y tratando de no pensar en mi estómago, donde traigo una revolución marca diablo.

De esos casos curiosos, donde me repatea tener que poner cara de enfermo. No me fue posible ni siquiera presentarme al trabajo ni a mis clases, y eso es lo que más me choca.

Pero de los males el menos. Después de una noche para olvidar, por una serie de escalofríos y calor alternados, donde más que dormir pareció que me habían agarrado a golpes a diestra y siniestra, y de una mañana de no poder levantarme de la cama por mareos y náuseas, ya casi estoy listo para la otra.

Por lo menos ya ahorita en la tarde me fue posible levantarme -a insistencia de mis enanos, que querían asistir a la fiesta a como diera lugar- y no me arrepiento.

Honestamente, me duele todo el cuerpo, pero simplemente por estarlos viendo divertirse y jugando ya es más que suficiente para que todo el mal humor y los dolores, si bien no se van, al menos se hagan soportables.

Ya veremos qué nos depara el día de mañana.