¿Por qué es importante desconectarse?   ¡Actualizado!


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Es 2015, y no hay manera de negarlo. Vivimos en una época de hiperconectividad. Estamos siendo bombardeados con información constantemente: entran texto, imágenes y video en nuestra conciencia noche y día, fluyendo hacia nosotros desde todas nuestras pantallas. Nos buscan con correos electrónicos urgentes y con demás cosas aleatorias. Cada zumbido o vibración tiene el potencial de ser el mensaje más importante del día. Generalmente, no es nada. A Juan Pérez le gusta tu foto.

No importa. Nuestros dispositivos son como extensiones tecnológicas de nostros mismos y, como tales, de verdad tenemos un problema para dejarlos.

¡Cincuenta y cuatro mil palabras! Sí, 54,000. Este número es cuánta información textual, en forma de contenidos digitales, es volcada diariamente en el usuario promedio de redes sociales.

Cuando esa información se expande para incluir correos electrónicos, imágenes y videos digitales, navegación por la web y demás, se incrementa dramáticamente. De acuerdo a un estudio de 2011 reportado por el diario británico The Telegraph, recibimos la información de alrededor de 200 periódicos cada día.

¿Y cuánta información produce la persona promedio? Más o menos lo de 6 periódicos. Ya sea que estés enviando mensajes de texto, por WhatsApp o comentando/publicando en Facebook.

Ese mismo estudio también encontró que hay (¿había?) 295 exabytes de datos flotando en el mundo. Eso es 29,500,000,000,000,000,000,000, 29 y medio trillones, de piezas de información.  315 veces más que el número estimado de granos de arena en el mundo. Esto fue en 2011. No hay duda de que ya superamos, y por mucho, ese conteo. ¿Sobrecarga de información? ¡Seguro!

¿Y qué le hace a nuestro cerebro?

Sobrecarga de información“Nuestro cerebro nunca fue diseñado para estar siempre encendido y conectado permanentemente con la cantidad de estímulos que recibimos”, dijo en una entrevista Max Blumberg, psicólogo investigador de Goldsmiths, Universidad de Londres.

“Nuestro cerebro no ha evolucionado todavía para manejar tal cantidad de actividad alta”, continúa, “y eses es un problema”.

La ciencia de cómo la “tecnología siempre encendida” impacta en el comportamient humano no ha sido explorada exhaustivamente, quizás porque aún estamos en el amanecer de la era de la información. Sin embargo, se han llevado a cabo algunos estudios, y los resultados son alarmantes. Los investigadores han encontrado que las redes sociales pueden provocar narcisismo, los teléfonos inteligentes podrían estar causando problemas de insomnio, y las pantallas están haciendo a nuestros hijos menos empáticos.

“Nuestro cerebro estará siempre seducido por el alto estímulo de la conectividad constante, por la dopamina que se produce”, explicó Blumberg en otra entrevista. “Es muy similar a tener el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)“.

TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad)“Para la gente con TDAH, su gran problema es que su córtex (la parte exterior de tu cerebro que lleva a cabo la función ejecutiva como tomar decisiones) no funciona de la manera que se supone”, continuó. “A diferencia de los animales, que se distraen por todo estímulo que encuentran, los seres humanos tienen el córtex, que se supone nos ayuda a sopesar si lo que estamos haciendo en este momento es más importante que lo que es el nuevo estímulo, ya sea una notificación de Facebook, una llamada, un SMS o un correo”.

En esencia, estamos sobreestimulándonos nosotros mismos. La conectividad constante hace muy difícil el mantener la atención en una tarea a la vez. Puede hacernos perder el enfoque, dándole nuestra atención a cualquier cosa que esté justo frente a nosotros, sin pensar si lo que está ahí enfrente merece realmente la pena y nuestro tiempo. Como resultado, es mucho más difícil internarnos en nuestros pensamientos profundo y crítico y en nuestra creatividad.

Blumberg piensa que esto va a tener un impacto serio en la sociedad:

“De hecho, lo que creo que veremos es una sociedad que estará mucho más dividida en los ‘tengo’ y en los ‘no tengo’. Y ya estamos comenzando a ver que los niños y jóvenes provenientes de entornos de más riqueza están muy restringidos en la cantidad de televisión e internet que se les permite porque sus padres, que construyeron compañías, saben lo que se requiere para conseguir esas cosas, y así esos niños y jóvenes serán los que terminen por construir las grandes compañías del futuro.

Y los niños que vienen de entornos más pobres, quienes están todo el tiempo en línea y tenen un cerebro altamente reactivo, terminarán siendo los consumidores y clientes de las compañías de los otros chicos. Habrá un gran mercado donde la gente comprará cualquier cosa ya que la marca lo es todo, sin tener ningún pensamiento crítico sobre la misma porque su cerebro 1 no están acostumbrados al pensamiento profundo”.

Pero hay una solución

Boton-3D-Windows-ApagarSuena poco prometedor, pero hay una solución. Apágalo, desconéctalo, ve a una desintoxicación digital.

Daniel J. Leviton, Ph. D., es el director del Laboratorio de Música, Cognición y Especialización en la Universidad McGill y autor del libro “La Mente Organizada: Pensando Directo en la Era de la Sobrecarga de Información”2. De acuerdo con él, desconectarse debe ser una práctica, un hábito, y no solo un evento especial de una sola vez. Y no es tan difícil como podrías pensar. Él explicó cómo darle reset a tu cerebro en un artículo para el New York Times el año anterior:

“Cada actualización de estado que lees en Facebook, cada tuit o mensaje de texto que te llega de un amigo, está compitiendo por recursos en tu cerebro con las cosas importantes como tu ahorro, dónde dejaste tu pasaporte o cómo reconciliarte con el hijo con el que te molestaste.

Si quieres ser más productivo y creativo y tener más energía, la ciencia dicta que debes partir tu día en periodos de proyectos”.

Levitin sugiere llevar a cabo tus actividades (aún las digitales, como las redes sociales y los correos electrónicos) en tiempos designados. Tu cerebro, y tu rendimiento, serán mejores.

“El incremento de tu creatividad sucederá naturalmente a medida que conquistemos a la multitarea y nos sumerjamos en una sola tarea por periodos sostenidos de, digamos, 30 a 50 minutos”, escribió en el Times. ¿Y cuando no estás conectado? “Muchos estudios han demostrado que una caminata en la naturaleza o escuchar música pueden disparar el modo de mente errante. Esto actúa como un botón de reset neural, y proporciona esa perspectiva necesaria en lo que estás haciendo”.

MúsicaEso es de gran ayuda cuando el objetivo es ser capaz de hacer caso omiso de un estímulo que no es tan importante. Aún cuando lo que podría sentirse como no hacer nada le da a nuestro cerebro ese tan necesario descanso de la tecnología que se requiere para la resolución de problemas y el hacer un impacto en el mundo. Levitin explica, “el soñar despierto nos lleva a la creatividad, y las actiividades creativas nos enseñan la habilidad para cambiar el mundo, moldearlo a nuestro gusto y a tener un efecto positivo en nuestro ambiente”.

Usar el tiempo desconectado para seguir nuestros hobbies o pasiones puede tener también grandes beneficios. Levitin dice que “la música, por ejemplo, puede ser un método muy efectivo para mejorar la atención, construir la autoconfianza, las habilidades sociales y elsentido de pertenencia”. Incluso podrías reconsiderar esas clases de guitarra que siempre quisiste tomar.

La música no es la única manera. El objetivo final es incrementar nuestro potencial humano, y para lograrlo todo lo que tenemos que hacer es una pausa. Pon a un lado tu teléfono, deja de mirar la pantalla e ignora el tiempo por unos momentos.

“El tomar descansos es bológicamente restaurativo. Las siestas son incluso mejores”, concluye Levitin. “En muchos estudios, incluso una siesta de 10 minutos mejoró la función cognitiva y el vigor, y disminuyó la somnolencia y la fatiga. Si podemos entrenarnos a nosotros mismos en tomar vacaciones regulares, verdaderas vacaciones sin trabajo, y en darnos tiempo para siestas y contemplación, estaremos en una posición más poderosa para comenzar a resolver algunos de los problemas de nuestro mundo. Y para estar felices y bien descansados mientras lo hacemos”. Así, a darle. Vete de vacaciones, lo mereces.

Hiking

Tomado y traducido de ATTN.

  1. ¿O nuestros cerebros? No descarto que todos estamos en el mismo barco.
  2. The Organized Mind: Thinking Straight in the Age of Information Overload

Acerca de Arturo Barajas

Ingeniero en sistemas por elección, geek por convicción. Fan de la literatura fantástica y de ciencia ficción, de la música rock y de la tecnología en general.